«Respondo los mismos mensajes 40 veces al día… y aún así pierdo clientes por no contestar a tiempo»
Tienes el teléfono pegado a la mano desde las 8 de la mañana hasta las 11 de la noche. Cada notificación de WhatsApp o email te interrumpe cuando intentas hacer trabajo real. Y lo peor: cuando tardas más de 30 minutos en responder, el cliente ya ha llamado a tu competencia.
